Mirar la realidad con buenos ojos

Patricia S. Aliu
Fundadora/Directora de G.M

Muchas veces se ha confundido a la Terapia Gestalt con la Psicología de la Gestalt y no son lo mismo. La Escuela de la Gestalt es una corriente que estudia a la Percepción y es una de las tantas fuentes (pero no la única) donde abrevó la Terapia Gestalt, influenciada también por la filosofía oriental, las técnicas dramáticas y otras tantas más. Sin embargo, y no por casualidad, “tomó” el nombre de Terapia Gestalt pues es ésta corriente la que está en la raíz de su enfoque.

Dicho en otras palabras, la PERCEPCIÓN, objeto de estudio de la Escuela Alemana de la Gestalt es la materia prima de la Terapia Gestalt. Solemos usar, para ilustrar este comentario, ciertas figuras conocidas, donde, sin que cambie ni uno solo de sus trazos, cambia el significado de lo que vemos según lo enfoquemos. (Ver figura 1 y 2)Nótese que es el mismo dibujo pero rotado

fig-1-2

¿Qué significa esto? ¿Que la joven princesa no existe y si la anciana?¿O al revés? Efectivamente los dos dibujos son evidentes pero depende como “miremos” estos trazos veremos una cosa o la otra. Conocida es la frase: un vaso con agua por la mitad puede describirse como un vaso a medio llenar o como un vaso medio vacío: las dos apreciaciones ciertas, pero un enfoque es más optimista que el otro.

Si esto es tan evidente, si reconocemos que nuestra percepción será la que en definitiva “tiña” nuestra realidad del mundo, valdrá la pena revisar “como percibimos”…

Cuenta una historia que un joven acertó a pasar por la entrada de un pueblo y viendo a un anciano sentado al costado del camino se acercó y le dijo:- Anciano, soy un viajero que busca un pueblo para vivir. ¿Cómo es este?, ¿cómo son sus habitantes?

El anciano le preguntó: -¿Cómo es la visión de tu vida? A lo que el viajero respondió: -Un tanto amarga, a veces estoy tan frustrado que me cuesta compartir mi tiempo y la gente no entiende que tengo sobrados motivos para estar así de irascible. El anciano le dijo: -Amigo mío, sigue tu camino…este pueblo está lleno de gente amargada, que siente que la vida no es justa con ellos y viven bastante frustrados. No te conviene…
Al cabo del tiempo acertó a pasar otro caminante por la entrada del mismo pueblo y se encontró al mismo anciano y le hizo una pregunta similar:- ¿Es este un buen pueblo para vivir?. Y el anciano volvió a repetir su pregunta: -¿Cómo es la visión de tu vida?
Bueno-respondió el caminante- a veces las cosas me salen bien y festejo y otras no me salen como deseaba y lo utilizo de aprendizaje. No me puedo quejar…
Amigo mío-dijo el anciano-este es el pueblo ideal para ti pues verás que sus habitantes son gente amable y con buena predisposición que hacen de cada hecho un motivo de festejo o aprendizaje.

Recordemos, pues, que funcionamos en el mundo con nuestra particular percepción de él y que, aunque es muy importante trabajar para cambiar la realidad no es menos importante revisar de que sentimientos está teñida nuestra visión pues será precisamente esta visión la que determinará nuestra actitud y nuestra actitud nos abrirá puertas o nos la cerrará.

Mira a la realidad con buenos ojos, diría el anciano del cuento…

[button url=»http://gestalt-mediterraneo.net/articulos/» color=»default» size=»medium»]Artículos[/button]

Gestalt Mediterraneo © 2019 - Todos los derechos resevados Aviso legal · Política de privacidad · Cookies | Diseño: javiertubert.es

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies